OBSERVATORIO DEL DERECHO A LA INTIMIDAD Y AL LIBRE ALBEDRÍO

jueves, 20 de septiembre de 2007

¿QUIÉN VIGILA A LOS VIGILANTES?

El eterno problema de “Quién vigila a los vigilantes” no ha sido resuelto.
Nuestros políticos apoyan ciegamente a sus policías en todas sus actuaciones, cuando no las incitan, no vaya a ocurrir que los policías se desmoralicen y se declaren en huelga. Así, hemos llegado a una situación “de hecho” en que la Policía y los organismos de espionaje se han transformado en Poderes semiautónomos dentro del Estado. Los Gobiernos pagan mal a los policías pero les tienen excesivo respeto. Recordemos que los policías franquistas en la Transición democrática no fueron molestados y continuaron como si nada hubiera cambiado.

Cuando la prensa destapa un escándalo por algún exceso de nuestros “defensores”, la actitud habitual de nuestros gobernantes es la de tirar balones fuera y defender a ultranza a los “presuntos” culpables. Una excepción muy destacable fue la de los responsables de la policía autonómica de Cataluña que descubrió y denunció los malos tratos a detenidos, teniendo que soportar una manifestación de miles de policías por las calles de Barcelona pidiendo la dimisión del Consejero de Interior.

El presidente George W. Bush, ha admitido que el FBI ha cometido abusos en el caso de la obtención ilegal de información personal sobre ciudadanos estadounidenses. El informe del Departamento de Justicia señala que el FBI utilizó de manera ilegal la Ley Antiterrorista. No ha habido ni dimisiones, ni sanciones, ni nada más grave.

4 comentarios:

Rafael dijo...

No creo que la solución fuera crear otro organismo o institución que "vigilara"· o "controlara" el otro.
Simplemente esperar del sistema que tenga la sensibilidad por los cauces ya existentes (control parlamentario, presión pública...)de exigir de la policia ciertos comportamientos. Si la sensibilidad del sistema existe, las autoridades de la policía deberán dar respuesta (ciertos principios y formación en las academias de policía, por ejemplo; tener como uno de los principios importantes el respeto a las normas de derecho existentes, y no sólo esto sino unos principios generales de cual es la función de la policía....) Si no existe esa sensibilidad pública por parte del sistema, no hay nada que se pueda hacer para mejorarlo.

artesano dijo...

Está bien eso de esperar que la sensibilidad del Sistema ejerza de cura pero yo ayudaría un poco al Sistema fomentando su sensibilidad.

Respecto a las pretensiones legislativas de la Policía, aplicaría el dicho de “zapatero a tus zapatos” para que se dedique a proteger nuestros derechos, sin pretender cambiar las reglas del juego para que su labor sea más facilita.
No me imagino a un corredor de Maratón solicitando la reducción del recorrido, para llegar más fresco a la meta.

acalpixca dijo...

La única solución que le veo yo al tema es que la ciudadanía vigile a los vigilantes, mediante políticas y medidas de transparencia y control, posibilidad de cambiar a los mandos según sus acciones, etc.

Como dice Rafael, el crear un organismo de supervisión solamente crearía un nivel más en la paradoja: sería el "quién vigila al vigilante de los vigilantes"? ;)

Lo dicho, para romper la cadena recursiva, el objeto vigilado, los ciudadanos, son los que deben vigilar a los vigilantes.

Saludos, artesano. Excelente blog que me está proporcionando muy interesantes horas de lectura.

"La Vigilanta"

artesano dijo...

Bienvenida al Blog, Vigilanta, y gracias por tú elogio.

Estoy contigo y con Rafael. Sería inútil crear nuevas estructuras de vigilancia. Pero como hay que acabar formulando propuestas concretas y viables, ahí va alguna.

Además de sensibilizar, creo que también hay que exigir.
En teoría, la vigilancia en el caso concreto de la Policía la deben realizar los Jueces y Fiscales pero hasta la fecha, salvo excepciones, pasan bastante del tema y sin consecuencias, ya que el número de jueces condenados por prevaricación es escaso y el de fiscales, es cero (si no estoy en un error).
Hace años que determinados delitos son juzgados por un Tribunal Popular, el Jurado. Sería muy sencillo modificar la ley para que el Jurado actuara en todos los juicios por prevaricación de jueces y fiscales.
En el caso de incumplimientos por Jueces y Fiscales en su misión de vigilancia y que no sean delito, la actuación disciplinaria corresponde al Consejo del Poder Judicial cuya incompetencia general para gobernar la Justicia, es pública. Para buscar eficacia sancionadora creo que no hay más remedio que inventar algo ajeno, una especie de Jurado popular aunque sea crear otra estructura.
El corporativismo y compañerismo mal entendido son muy perversos.

En el caso de nuestros gobernantes, se les podría aplicar el famoso Carné de Puntos (no he pensado los detalles) y sobre todo la posibilidad de convocar un referéndum y echarles, como ocurrió en California cuando alcanzó el gobierno “Terminator".